G-005LNP3Y3B Bilingüismo, multilingüismo y cognición: evidencias, debates y perspectivas

Bilingüismo, multilingüismo y cognición: evidencias, debates y perspectivas

Los beneficios cognitivos y socioemocionales de hablar varios idiomas

Autor: Prof. Dr. Iván Enrique Lezama Cova
Somos UNEM Inglés
Currículo Lattes: Ver perfil académico 

Centro de Investigación Lenguas y Culturas – UNEM

Resumen

Durante las últimas décadas, el bilingüismo y el multilingüismo han despertado un creciente interés en la psicología cognitiva, la psicolingüística y la educación. Una de las hipótesis más difundidas sostiene que el uso habitual de dos o más lenguas puede favorecer determinadas funciones ejecutivas, entre ellas la atención, la inhibición y la capacidad para alternar entre tareas. Sin embargo, la evidencia científica acumulada no ofrece resultados uniformes.

El presente artículo revisa críticamente algunas de las principales investigaciones sobre bilingüismo, multilingüismo y cognición. Se examinan los estudios que han identificado posibles ventajas cognitivas, las investigaciones que cuestionan su generalización, el problema del sesgo de publicación y los debates relacionados con envejecimiento y reserva cognitiva. Asimismo, se consideran las implicaciones educativas de este campo de estudio para la enseñanza y aprendizaje de lenguas.

Se concluye que hablar y utilizar más de una lengua constituye una experiencia cognitiva compleja cuyos efectos no pueden reducirse a una ventaja universal. La edad, el nivel de competencia, la frecuencia de uso, los contextos comunicativos y las características de las tareas utilizadas en las investigaciones influyen significativamente en los resultados.

Palabras clave: bilingüismo, multilingüismo, cognición, funciones ejecutivas, enseñanza de idiomas, aprendizaje de lenguas.

Introducción

Hablar dos o más lenguas forma parte de la vida cotidiana de una proporción importante de la población mundial. En muchas sociedades, utilizar diferentes idiomas o variedades lingüísticas es una experiencia normal asociada con la familia, la educación, el trabajo, la migración y la interacción intercultural.

Esta realidad ha generado numerosas preguntas para la investigación: ¿qué ocurre cognitivamente cuando una persona utiliza más de una lengua?, ¿el bilingüismo mejora la atención o la capacidad para controlar información irrelevante?, ¿puede influir en el envejecimiento cognitivo?, ¿todas las personas bilingües experimentan los mismos efectos?

Durante algunos años adquirió gran difusión la idea de una “ventaja bilingüe”, según la cual la necesidad constante de controlar dos sistemas lingüísticos podría fortalecer mecanismos cognitivos generales. Sin embargo, investigaciones posteriores mostraron que la situación es considerablemente más compleja.

En la actualidad, el debate científico ya no puede formularse simplemente en términos de si “el bilingüismo es beneficioso” o “no lo es”. Resulta más pertinente preguntar qué tipos de experiencias bilingües pueden relacionarse con determinados procesos cognitivos, en qué personas, en qué circunstancias y mediante qué mecanismos.

Bilingüismo y multilingüismo: algunas precisiones

El término bilingüismo suele utilizarse para describir el conocimiento o uso de dos lenguas, mientras que multilingüismo puede referirse al empleo de más de dos. Sin embargo, estas categorías no representan situaciones uniformes.

Una persona puede utilizar una lengua en el hogar y otra en el trabajo; otra puede alternar constantemente entre ambas; algunas desarrollan niveles elevados de competencia en las diferentes lenguas, mientras que otras poseen capacidades desiguales.

También pueden existir diferencias en la edad de adquisición, frecuencia de uso, dominio oral y escrito, contextos sociales y valor cultural atribuido a cada lengua.

Por estas razones, investigar el bilingüismo requiere reconocer que no existe un único tipo de experiencia bilingüe.

¿Qué ocurre cuando se utilizan dos lenguas?

En una persona bilingüe, las lenguas conocidas no permanecen necesariamente completamente separadas. Durante la producción o comprensión del lenguaje pueden activarse representaciones pertenecientes a más de una lengua.

Esto implica seleccionar la lengua apropiada, mantener la atención sobre la información relevante y, en determinados contextos, inhibir o controlar elementos de la lengua que no se desea utilizar.

A partir de estas observaciones surgió la hipótesis de que la práctica repetida de gestionar varias lenguas podría relacionarse con procesos cognitivos que también intervienen en tareas no lingüísticas.

La hipótesis de la ventaja cognitiva bilingüe

Uno de los trabajos más influyentes dentro de este campo fue desarrollado por Bialystok, Craik, Klein y Viswanathan (2004). Los autores compararon el desempeño de adultos monolingües y bilingües utilizando la tarea de Simon y encontraron resultados compatibles con una mayor eficiencia del control cognitivo en determinados participantes bilingües.

A partir de este y otros trabajos se difundió la idea de que utilizar regularmente dos lenguas podría fortalecer determinadas funciones ejecutivas.

Las funciones ejecutivas comprenden procesos relacionados con la regulación de la conducta, la atención, la memoria de trabajo, la inhibición de respuestas y la capacidad para cambiar de una tarea a otra.

Sin embargo, la generalización de estos resultados comenzó posteriormente a ser cuestionada.

Control ejecutivo, atención e inhibición

La hipótesis tradicional propone que las personas bilingües deben controlar constantemente la interferencia entre las lenguas que conocen. Esta experiencia podría ejercitar mecanismos de selección e inhibición y, como consecuencia, transferirse hacia tareas cognitivas no lingüísticas.

Algunas investigaciones han encontrado diferencias favorables a participantes bilingües en determinadas tareas.

No obstante, la magnitud y consistencia de esas diferencias varían considerablemente.

Un metaanálisis publicado por Ware, Kirkovski y Lum (2020), que reunió resultados de 170 estudios, encontró ventajas en algunas tareas concretas y señaló que los efectos parecían depender tanto del tipo de prueba como de la edad de los participantes. En particular, los efectos observados fueron mayores en grupos de mayor edad que en adultos jóvenes.

Por lo tanto, incluso los estudios favorables no respaldan necesariamente una ventaja general aplicable a todas las dimensiones de la cognición.

¿Existe realmente una ventaja cognitiva general?

Una de las principales controversias surgió cuando estudios con muestras más amplias y revisiones sistemáticas comenzaron a encontrar resultados nulos o considerablemente menores.

Lehtonen y colaboradores (2018) realizaron un metaanálisis de 152 estudios sobre funciones ejecutivas en personas adultas. Inicialmente observaron efectos muy pequeños en algunas dimensiones, pero después de corregir el sesgo de publicación no encontraron evidencia sistemática de una ventaja bilingüe general en el funcionamiento ejecutivo.

Resultados semejantes han llevado a algunos investigadores a cuestionar la noción de que utilizar dos lenguas produzca automáticamente un mejor control cognitivo.

Paap, Johnson y Sawi (2015), por ejemplo, revisaron críticamente numerosos estudios y señalaron que buena parte de las investigaciones recientes no encontraba diferencias significativas entre personas bilingües y monolingües.

En población infantil, una revisión y metaanálisis publicada posteriormente encontró un efecto general muy pequeño y posibles indicios de sesgo de publicación.

Estas evidencias sugieren que resulta científicamente inadecuado presentar el bilingüismo como una especie de “entrenamiento mental” que garantiza ventajas cognitivas generales.

El problema del sesgo de publicación

Una explicación importante para la difusión inicial de la idea de la ventaja bilingüe está relacionada con el llamado sesgo de publicación.

De Bruin, Treccani y Della Sala (2015) analizaron investigaciones presentadas en congresos y examinaron cuáles terminaron siendo publicadas. Encontraron que los trabajos cuyos resultados apoyaban completamente la hipótesis de la ventaja bilingüe tenían mayor probabilidad de publicarse que aquellos que obtenían resultados mixtos o nulos.

Este fenómeno puede producir una imagen distorsionada del estado de la investigación.

Si los resultados positivos aparecen con mayor frecuencia en las revistas científicas, mientras los resultados nulos permanecen menos visibles, la literatura publicada puede transmitir una impresión de consenso mayor del que realmente existe.

Este debate constituye además un excelente ejemplo de la importancia del pensamiento crítico en la interpretación de la investigación científica.

El contexto de uso de las lenguas también importa

Una de las perspectivas más interesantes surgidas durante los últimos años consiste en abandonar la idea de que todas las personas bilingües poseen la misma experiencia lingüística.

Green y Abutalebi (2013) propusieron la hipótesis del control adaptativo, según la cual las demandas cognitivas relacionadas con el bilingüismo dependen de los contextos en los que las lenguas son utilizadas.

No es lo mismo utilizar habitualmente una lengua en un contexto y otra en un espacio completamente diferente que alternar constantemente entre ambas dentro de una misma conversación.

Los diferentes entornos comunicativos pueden exigir distintas formas de control lingüístico.

Desde esta perspectiva, los posibles efectos cognitivos asociados con el bilingüismo deberían estudiarse considerando variables como:

  • frecuencia de uso de cada lengua;
  • nivel de competencia;
  • edad de adquisición;
  • frecuencia de alternancia entre idiomas;
  • características del entorno comunicativo;
  • exposición cotidiana;
  • experiencia migratoria;
  • educación;
  • situación socioeconómica;
  • y trayectoria lingüística individual.

Este enfoque permite comprender por qué diferentes investigaciones pueden producir resultados aparentemente contradictorios.

Bilingüismo, envejecimiento y reserva cognitiva

Otro campo de investigación se relaciona con el envejecimiento y la llamada reserva cognitiva.

Algunos estudios han observado que determinadas personas bilingües presentan síntomas de deterioro cognitivo o enfermedad de Alzheimer a edades posteriores en comparación con grupos monolingües.

Sin embargo, este campo también debe interpretarse con cautela.

Una revisión sistemática y metaanálisis de estudios prospectivos realizada por Mukadam, Sommerlad y Livingston (2017) no encontró que el bilingüismo redujera el riesgo de desarrollar demencia. Los autores señalaron que algunos estudios retrospectivos sí informaban una aparición más tardía de los síntomas, pero advirtieron que este tipo de estudios puede estar afectado por variables como educación, cultura o acceso a servicios de salud.

Otros metaanálisis han encontrado, en cambio, evidencia compatible con una aparición más tardía de síntomas de Alzheimer entre algunas personas bilingües, aunque la evidencia de que el bilingüismo reduzca la incidencia de la enfermedad es mucho más débil.

Por esta razón, resulta más prudente hablar de una posible contribución a la reserva cognitiva en determinados contextos que afirmar que el bilingüismo “previene” la demencia.

¿Qué significa todo esto para la educación?

El debate sobre la ventaja cognitiva bilingüe no disminuye el valor educativo de aprender otras lenguas.

Aprender y utilizar un nuevo idioma puede ampliar las posibilidades de comunicación, acceso a información, participación académica y profesional, interacción intercultural y comprensión de otras realidades.

Sin embargo, estos beneficios no necesitan justificarse mediante afirmaciones exageradas sobre una supuesta superioridad cognitiva de las personas bilingües.

Desde el punto de vista educativo, resulta más relevante comprender el aprendizaje de lenguas como una experiencia compleja que involucra dimensiones lingüísticas, cognitivas, culturales, sociales y afectivas.

Implicaciones para la enseñanza de idiomas

Para la enseñanza del inglés y otras lenguas, esta discusión ofrece varias enseñanzas.

En primer lugar, conviene evitar mensajes simplificadores como “aprender inglés te hace más inteligente”.

En segundo lugar, puede resultar más productivo promover situaciones en las que el estudiante realmente utilice la lengua para comunicarse, resolver problemas, interpretar información y relacionarse con otras personas.

Asimismo, reconocer el repertorio lingüístico previo de cada estudiante permite avanzar hacia una visión más amplia del multilingüismo.

Las personas no necesitan abandonar o disminuir el valor de su lengua materna para aprender una nueva. Por el contrario, las diferentes lenguas que forman parte de su experiencia pueden constituir recursos para la construcción de significados y el aprendizaje.

Bilingüismo y pensamiento crítico

El propio debate científico sobre la ventaja bilingüe posee un importante valor educativo.

Muestra que el conocimiento científico no es estático y que determinadas explicaciones ampliamente difundidas pueden ser revisadas cuando aparecen nuevos datos, métodos o análisis.

También demuestra la importancia de distinguir entre:

  • correlación y causalidad;
  • resultados individuales y tendencias generales;
  • estudios aislados y metaanálisis;
  • efectos estadísticamente significativos y efectos realmente importantes;
  • y evidencia científica frente a afirmaciones divulgativas simplificadas.

En este sentido, estudiar el bilingüismo también puede convertirse en una oportunidad para fortalecer la alfabetización científica y el pensamiento crítico.

Reflexiones finales

El uso habitual de dos o más lenguas constituye una experiencia humana cognitivamente exigente y socialmente significativa.

La investigación ha identificado posibles relaciones entre bilingüismo y determinados procesos de control cognitivo, especialmente bajo ciertas condiciones. Sin embargo, la evidencia disponible no permite sostener que todas las personas bilingües posean una ventaja cognitiva general frente a las monolingües.

Las diferencias encontradas dependen de múltiples factores: edad, dominio lingüístico, trayectoria de aprendizaje, frecuencia de uso, contexto comunicativo, características de las tareas empleadas y variables sociales y educativas.

De igual manera, aunque algunos estudios sugieren una posible relación entre bilingüismo y reserva cognitiva durante el envejecimiento, esta evidencia no debería interpretarse como demostración de que conocer varias lenguas previene enfermedades neurodegenerativas.

Quizás una de las conclusiones más importantes sea precisamente abandonar explicaciones absolutas.

El bilingüismo y el multilingüismo son experiencias complejas que transforman la manera en que las personas interactúan con otras lenguas, culturas y comunidades. Su valor educativo, social y cultural es considerable incluso sin necesidad de atribuirles beneficios cognitivos universales.

Para quienes enseñan y aprenden idiomas, esta perspectiva invita a comprender las lenguas no solo como sistemas de reglas, sino como herramientas para comunicarse, interpretar el mundo, construir identidad y establecer puentes entre diferentes formas de conocer y vivir.

Referencias

Bialystok, E., Craik, F. I. M., Klein, R., & Viswanathan, M. (2004). Bilingualism, aging, and cognitive control: Evidence from the Simon task. Psychology and Aging, 19(2), 290–303. https://doi.org/10.1037/0882-7974.19.2.290

de Bruin, A., Treccani, B., & Della Sala, S. (2015). Cognitive advantage in bilingualism: An example of publication bias? Psychological Science, 26(1), 99–107. https://doi.org/10.1177/0956797614557866

Green, D. W., & Abutalebi, J. (2013). Language control in bilinguals: The adaptive control hypothesis. Journal of Cognitive Psychology, 25(5), 515–530. https://doi.org/10.1080/20445911.2013.796377

Lehtonen, M., Soveri, A., Laine, A., Järvenpää, J., de Bruin, A., & Antfolk, J. (2018). Is bilingualism associated with enhanced executive functioning in adults? A meta-analytic review. Psychological Bulletin, 144(4), 394–425. https://doi.org/10.1037/bul0000142

Mukadam, N., Sommerlad, A., & Livingston, G. (2017). The relationship of bilingualism compared to monolingualism to the risk of cognitive decline or dementia: A systematic review and meta-analysis. Journal of Alzheimer’s Disease, 58(1), 45–54. https://doi.org/10.3233/JAD-170131

Paap, K. R., Johnson, H. A., & Sawi, O. (2015). Bilingual advantages in executive functioning either do not exist or are restricted to very specific and undetermined circumstances. Cortex, 69, 265–278. https://doi.org/10.1016/j.cortex.2015.04.014

Ware, A. T., Kirkovski, M., & Lum, J. A. G. (2020). Meta-analysis reveals a bilingual advantage that is dependent on task and age. Frontiers in Psychology, 11, 1458. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2020.01458

También puedes leer

El enfoque comunicativo en la enseñanza del inglés: fundamentos, posibilidades y desafíos

La enseñanza del inglés en la Educación Primaria en Venezuela: retos, avances y oportunidades

Pensamiento crítico en la enseñanza de idiomas

Teorías del aprendizaje del inglés: guía para docentes


0 Comentarios